¡Un saludo desde MI REINO POR UN CAMELLO!

Tenemos unas normas de bienestar muy estrictas. Los animales siempre nos sorprenderán con sus pretensiones, esperanzas, preferencias y problemas, pero a lo largo de los años pensamos que hemos conseguido averiguar con bastante aproximación de qué manera les gusta que les tratemos. Por lo tanto, hay ciertas limitaciones y normas que son reglas inamovibles para nosotros, con el fin de quedarnos tranquilos y saber que los animales están cómodos y que no se vean perjudicados por acciones que realicemos.

El paseo en camello es una parte muy importante de nuestras visitas, la que más. Es lo que intriga, atrae y divierte a los niños y adultos. Además, es algo que nos diferencia. Por ejemplo, en las excursiones escolares todos los niños montan en camello, aparte de realizar actividades y juegos durante toda la jornada. Tener a los animales preparados para la ruta es lo que nos supone el mayor esfuerzo de tiempo y mantenimiento. Dar paseos es la ocupación principal de la «población activa» de camellos y supone su ejercicio físico regular. Los que no salen a pasear al menos cambian de espacio. A veces, después de los paseos con los niños, los camelleros sacan a caminar a los otros camellos que no han salido todavía. El ejercicio es muy beneficioso para su salud física y psíquica, pero solamente si se lleva a cabo correctamente. Por tanto, tenemos reglas firmes para evitar que los animales realicen esfuerzos inadecuados, lo cual se traduce principalmente en límites de peso y de horas de trabajo. Todos los adultos montarán sobre la joroba, ocupando cada persona un camello. Los niños montarán en las cestas, a ambos lados del camello. Es posible que algún niño grande monte sobre la joroba, el precio será el mismo. El peso que lleva cada animal depende del individuo, pero no podrá ser superior a 90 kg en ninguno de los camellos. El peso máximo que lleva cada animal depende de su constitución, edad, etc. Hay animales que tienen el límite en 60, 70 u 80 kg máximo. Cuando hay excursiones escolares es posible que den hasta 4 o 5 paseos con un descanso intermedio porque los niños pesan poco, pero ningún camello realizará más de tres paseos con personas adultas.

Todos los animales se quedan en la granja hasta el final de su vida; para nosotros es tan valioso y querido un camello que no trabaja como otro que gana dinero. Queremos que disfruten de una buena jubilación y que vivan felices en todas las fases de su vida. Uno produce más, otro menos, pero al final todos somos una gran familia y queremos vivir. A su vez, que los animales estén a gusto hace que den lo mejor de sí y de esta forma ofrecen innumerables experiencias entrañables e interesantes a los visitantes.

Por supuesto que llevar una granja de esta manera es muy caro y poco rentable. Por eso es tan importante para nosotros que cada excursión sea un éxito para todos, diversión a tope y alegría. De esta manera nuestros esfuerzos se ven compensados.

Somos una granja-escuela de dromedarios, la única en su modalidad en Europa

  • 🟡 No tirar plásticos al suelo. Son muy peligrosos para los animales de la granja y la naturaleza en general. Hay un contenedor en el merendero.
  • 🟡 No faltar el respeto a los camellos. Tratarlos bien, si se les muestra una comida, dársela realmente.
  • 🟡 Solo se puede dar de comer a los animales cuando los operarios de la granja se encuentren presentes.
  • 🟡 Mantenerse en las zonas públicas, no entrar en los recintos.
  • 🟡 En el caso de los paseos en camello, informar en el momento de la reserva del peso corporal y edad de quien vaya a montar, para que los animales no lleven más carga de la prevista.
Bienestar animal
Tío Frasquito se ha puesto cómodo
Atardecer en la granja
Paz y serenidad al atardecer
Camellos
Eco y Turrón se dan una vuelta por la granja