¡Un saludo desde MI REINO POR UN CAMELLO!
Tenemos unas normas de bienestar muy estrictas. Los animales siempre nos sorprenderán con sus pretensiones, esperanzas, preferencias y problemas, pero a lo largo de los años pensamos que hemos conseguido averiguar con bastante aproximación de qué manera les gusta que les tratemos. Por lo tanto, hay ciertas limitaciones y normas que son reglas inamovibles para nosotros, con el fin de quedarnos tranquilos y saber que los animales están cómodos y que no se vean perjudicados por acciones que realicemos.
Pueden traer a sus niños con toda tranquilidad porque verán animales bien cuidados y respetados. Por algo les encanta recibir visitas. Para nosotros es muy importante que los animales se sientan bien porque es la razón de nuestra existencia: gestionar un lugar donde todos se sienten seguros, cómodos y queridos. Es por ellos que existe la granja, el dinero que ganamos es para mantenerlos a ellos. No están aquí para generar ganancias, sino que las ganancias son para tenerlos a ellos bien. La mentalidad y modus operandi es más bien la de un santuario. Muchos de los inquilinos ya tienen más de 20 años y el objetivo es que disfruten de la vida por otros diez años más, gozando de buena salud. Los que so más jóvenes queremos que tengan una vida mejor que la que tuvieron sus abuelos.
Todos los animales se quedan en la granja hasta el final de su vida; para nosotros es tan valioso y querido un camello que no trabaja como otro que gana dinero. Queremos que disfruten de una buena jubilación y que vivan felices en todas las fases de su vida. Uno produce más, otro menos, pero al final todos somos una gran familia y queremos vivir. A su vez, que los animales estén a gusto hace que den lo mejor de sí y de esta forma ofrecen innumerables experiencias entrañables e interesantes a los visitantes.
Por supuesto que llevar una granja de esta manera es muy caro y poco rentable. Por eso es tan importante para nosotros que cada excursión sea un éxito para todos, diversión a tope y alegría. De esta manera nuestros esfuerzos se ven compensados.
Somos una granja-escuela de dromedarios, la única en su modalidad en Europa
- 🟡 No tirar plásticos al suelo. Son muy peligrosos para los animales de la granja y la naturaleza en general. Hay un contenedor en el merendero.
- 🟡 No faltar el respeto a los camellos. Tratarlos bien, si se les muestra una comida, dársela realmente.
- 🟡 Solo se puede dar de comer a los animales cuando los operarios de la granja se encuentren presentes.
- 🟡 Mantenerse en las zonas públicas, no entrar en los recintos.
- 🟡 El peso máximo de los niños que suban en camello es de 50 kg. A partir de Primaria, se sientan sobre la joroba, como a caballo, con casco de equitación. Los niños de Infantil se acomodan en las sillas con asientos laterales y van sujetos con cinturón de seguridad.
- Se pueden traer mascotas, pero es importante avisar previamente.


